Gran Claustro Selección Especial 2017
La cumbre enológica de Perelada: Un viaje desde el siglo XIV hasta la vanguardia del Empordà.
I. El Silencio de los Carmelitas: Un Terruño Sagrado
Entender el Gran Claustro Selección Especial 2017 requiere realizar un ejercicio de introspección histórica. No estamos ante un vino de diseño moderno, sino ante la evolución de un legado que comenzó en el siglo XIV. Los frailes carmelitas, instalados en el Convento del Carmen anexo al Castillo de Perelada, descubrieron hace más de 600 años que las tierras del Alt Empordà poseían una dualidad única: la agresividad del clima y la nobleza del suelo.
Este vino nace precisamente para honrar ese "Gran Claustro" donde los monjes custodiaban sus mejores elaboraciones. La familia Suqué-Mateu, propietaria de la bodega, ha sabido preservar esa mística, transformando un espacio de oración en un santuario de crianza donde el tiempo parece detenerse. El 2017 es hijo de esa paciencia monacal, reflejando una madurez que solo se consigue cuando se respeta el ritmo natural de la vid.
II. Climatología Extrema: El Año de la Concentración
La añada 2017 será recordada en la D.O. Empordà por su carácter indómito. Fue un año marcado por un régimen hídrico muy escaso, lo que obligó a las cepas a profundizar sus raíces en busca de la humedad retenida en las capas de pizarra y arcilla. Esta "supervivencia" de la planta se traduce directamente en la copa: una concentración polifenólica extraordinaria y un volumen alcohólico de 14,5% vol. que se siente integrado y lleno de vida.
Un factor determinante fue la Tramontana. Este viento del norte, que sopla con furia sobre las fincas de Perelada, actuó como un regulador térmico y sanitario. Al mantener los racimos aireados y libres de humedad, permitió a los enólogos retrasar la vendimia hasta el momento exacto de la maduración fenólica, evitando cualquier rastro de sobremaduración herbácea. El resultado es un vino potente, sí, pero con una frescura estructural que sorprende.
III. Perfil Sensorial: La Danza entre Fuerza y Sutileza
Tras una cena estupenda donde este vino fue el centro de atención, las conclusiones sensoriales son reveladoras. El Gran Claustro 2017 se comporta como un vino de contrastes:
- Fase Visual: Capa alta, color rojo cereza con destellos granates que indican su perfecta evolución. La lágrima es gruesa, tintando ligeramente el cristal de la copa, síntoma inequívoco de su extracto seco y sus 14,5 grados.
- Arquitectura en Nariz: Complejidad en capas. Primero aparece la fruta negra (mora, cassis), seguida de notas de sotobosque y un tostado elegante de madera noble. Con la aireación, surgen matices de tabaco rubio y un toque balsámico que le aporta verticalidad.
- Experiencia en Boca: La entrada es rotunda, con una potencia que llena cada rincón del paladar. Los taninos son sedosos pero firmes. Lo más fascinante es su final más diluido: tras la explosión inicial de sabor, el vino se retira con una delicadeza inusual, dejando una sensación de limpieza y elegancia que invita al siguiente bocado.
IV. Inversión y Gastronomía
El Gran Claustro Selección Especial no es solo una compra, es una inversión en placer. Con un precio que oscila entre los 25€ y 30€, se posiciona como una de las mejores relaciones calidad-precio en el segmento de tintos de alta gama en España.
Maridaje Profesional: Es el compañero perfecto para platos que requieran estructura. Carnes rojas a la piedra, asados de cordero lechal o un arroz de montaña con setas y costilla. Su final amable también le permite armonizar con tablas de quesos de larga curación, donde el vino limpia el paladar tras la intensidad del lácteo.

