Tomás Postigo 3er Año 2022: El maestro de la Ribera que definió mi 2025

Hay vinos que se beben y vinos que se recuerdan. Tras recorrer decenas de bodegas y descorchar etiquetas de renombre mundial, puedo decir sin titubear que el Tomás Postigo 3er Año 2022 es, probablemente, el mejor vino que ha pasado por mi copa en todo el 2025. No fue en una cata técnica ni en un evento de gala, sino en la mesa de un restaurante local que sabe esconder tesoros entre sus paredes.

La anécdota del hallazgo es de esas que reconcilian a uno con la hostelería de verdad. El sumiller, con una sonrisa cómplice, me dijo: "No busques más en la carta, hoy ha llegado el Tercer Año de Tomás". Al ver el diseño sobrio de la etiqueta y el logo de las iniciales entrelazadas, supe que la noche iba a ser distinta. Tomás Postigo no es solo un nombre en una botella; es el hombre que ayudó a definir la Ribera del Duero moderna, y este ensamblaje de la cosecha 2022 es su carta de amor al terruño de Peñafiel.

¿Qué hace que el Tomás Postigo 3er Año 2022 sea tan especial?

A diferencia de la mayoría de los tintos de la región, que se centran casi exclusivamente en la Tempranillo, este vino es un prodigio de ensamblaje. Combina Tinto Fino, Malbec, Merlot y Cabernet Sauvignon, logrando una complejidad que muy pocos pueden imitar.

Su elaboración es un ejercicio de paciencia y respeto por la tradición natural. Ha pasado 12 meses en barricas de roble francés y ha sido clarificado mediante un proceso ancestral: con clara de huevo natural. Este detalle, que puede parecer menor, es el que le otorga esa textura de guante de seda en el paladar. Además, al no estar filtrado agresivamente, el vino conserva toda su alma, aunque esto signifique que podamos encontrar pequeños precipitados naturales en la botella.

¿Cuánto cuesta Tomás Postigo 3er Año 2022 ahora?

En 2026, el valor de este vino ha subido proporcionalmente a su fama. Si bien su precio de salida en bodega suele ser competitivo para su altísima calidad, en restaurantes y tiendas especializadas se puede encontrar actualmente entre los 45 € y 65 €. Es, sin duda, una de las mejores inversiones en placer que un aficionado al vino puede hacer hoy en día.

Análisis sensorial: ¿A qué sabe la perfección de Peñafiel?

Descorchar una de las 250.179 botellas producidas de esta añada (nosotros tuvimos la suerte de catar la número 228.225) es abrir una ventana al paisaje vallisoletano.

  • El primer contacto: Un color guinda intenso, casi opaco, que denota su potencia de 15% vol..
  • En nariz: Es una sinfonía de frutos negros maduros, especias dulces (clavo, vainilla) y un fondo ahumado muy elegante debido a su paso por madera noble.
  • Sensación en boca: Es voluminoso pero ágil. La mezcla de variedades aporta una estructura que llena la boca, pero con una frescura que te hace desear la siguiente copa inmediatamente.

¿Por qué este vino no se filtra y qué significa para el consumidor?

Muchos consumidores se sorprenden al leer que el vino "puede presentar precipitados". En el caso de Tomás Postigo, esto es una medalla de honor. Al evitar el filtrado industrial, se mantienen los polifenoles y los aromas más volátiles que se perderían de otro modo. Por ello, se recomienda encarecidamente decantar antes de servir, permitiendo que el vino "despierte" tras su embotellado en abril de 2024 y se limpie de cualquier resto sólido natural.

Ficha técnica: Tomás Postigo 3er Año (Cosecha 2022)

Dato Especificación
Variedades Tinto Fino, Malbec, Merlot, Cabernet Sauvignon
Crianza 12 meses en barrica de roble francés
Graduación 15% vol.
Producción 250.179 botellas de 750ml
Clarificación Clara de huevo natural

Veredicto final: ¿Merece la pena buscarlo?

Mi opinión para este 2026 es rotunda: **Sí**. El Tomás Postigo 3er Año 2022 representa el equilibrio perfecto entre la potencia de la Ribera del Duero y la finura de un vino de autor. Si lo encuentras en la carta de un restaurante, no dejes que pase de largo. Es, sencillamente, el vino que ha puesto el listón más alto en mi memoria gustativa reciente.

Psi 2015: La Joya de Dominio de Pingus que Encontramos en un Restaurante Local

Hay momentos en la vida de un aficionado al vino que se quedan grabados en la memoria, no solo por el sabor del caldo, sino por la magia del hallazgo. Recientemente, en una cena sin pretensiones en un pequeño restaurante local, nuestros ojos se posaron sobre un rincón polvoriento de la cava. Allí, casi escondidas, descansaban dos botellas de Psi 2015. Lo que empezó como una comida casual se convirtió en el descubrimiento de un tesoro líquido firmado por el mismísimo Peter Sisseck.

La Anécdota: Un Pingus "Disfrazado" en la Carta

Al preguntar al encargado por aquellas botellas, nos comentó con naturalidad: "Son unas botellas de Aranda que llevan tiempo ahí". No se equivocaba, pero se quedaba corto. El Psi 2015 no es un vino cualquiera de Aranda de Duero; es el proyecto más humano de Dominio de Pingus, diseñado para rescatar el patrimonio de viñedos viejos que estaba a punto de desaparecer.

Decidimos rescatar ambas botellas. Al descorchar la primera, el restaurante pareció transformarse. El aroma que emanaba de la copa confirmó lo que sospechábamos: estábamos ante una de las mejores añadas de la década para este proyecto. Fue un recordatorio de que los mejores vinos no siempre están en las tiendas más exclusivas, sino esperando a ser descubiertos por quien sabe mirar.

¿Qué hace al Psi 2015 un vino tan especial?

El Psi 2015 es un vino con denominación de origen Ribera del Duero que destaca por su filosofía de mínima intervención. A diferencia de otros grandes tintos que buscan la opulencia de la madera, Sisseck busca aquí la pureza de la uva Tinta del País (Tempranillo) procedente de parcelas seleccionadas de viticultores locales.

La etiqueta del vino es una declaración de intenciones: la letra griega Psi ($\Psi$) se entrelaza con las raíces de una vid, simbolizando la conexión profunda con la tierra y el origen. Es un vino que se siente vivo, que respira el suelo calizo y el clima extremo de la meseta castellana.

Ficha Técnica y Detalles de Elaboración

Gracias al análisis de la contraetiqueta de nuestra botella encontrada, podemos confirmar los detalles que garantizan su excelencia:

Parámetro Especificación del Psi 2015
Origen Ribera del Duero, España.
Embotellado Bodegas y Viñedos Alnardo S.L. para Dominio de Pingus S.L..
Ubicación Aranda de Duero, España.
Graduación 14,5% vol..
Capacidad 750 ml.
Lote L-C22-01 (Cosecha 2015).

Notas de Cata: 10 Años Después

A pesar de haber transcurrido una década desde su cosecha, el Psi 2015 se encuentra en un momento de plenitud absoluta. Al servirlo a una temperatura de 16-18°C, despliega una paleta sensorial fascinante:

  • Visual: Presenta un color granate intenso, con una capa media-alta que conserva brillo y vida, sin síntomas de oxidación prematura.
  • Nariz: Es una explosión de fruta negra (moras, arándanos) acompañada de notas de regaliz negro y un fondo mineral muy marcado. Los aromas están "bien definidos", tal como cabría esperar de una elaboración tan cuidada.
  • Boca: Sus 14,5% de alcohol están magistralmente integrados. Es un vino fluido, con taninos aterciopelados y una acidez que limpia el paladar, invitando a un segundo trago. Su final es largo y deja un recuerdo de monte bajo y especias dulces.

¿Por qué este vino atrae tantas miradas?

La razón por la cual el Psi 2015 genera tanto interés es su excelente relación calidad-precio dentro del universo de Peter Sisseck. Mientras que un Pingus puede alcanzar precios prohibitivos, el Psi ofrece la oportunidad de disfrutar de la precisión técnica y la visión de uno de los mejores enólogos del mundo por una fracción de su coste.

Además, la añada 2015 es recordada en la Ribera del Duero por su equilibrio térmico, lo que permitió que las uvas de los pequeños proveedores de Sisseck llegaran a la bodega en un estado sanitario y de madurez impecables. Es un vino "comunitario" que sabe a pueblo, pero con el acabado de un coche de lujo.

Conclusión

Nuestra aventura en aquel restaurante local nos recordó que el vino es, ante todo, una experiencia compartida. Encontrar y degustar estas dos botellas de Psi 2015 fue un privilegio. Si alguna vez ves esa etiqueta blanca con la raíz en forma de Psi$ en una carta de vinos, no lo dudes: pide que la descorchen. Estás a punto de probar un trozo de la historia moderna de la Ribera del Duero.